A los 16 años se convierte en la jugadora más joven en ganar en el LPGA Tour

Ha nacido una estrella, o será uno de esos meteoritos que, debido a su gran velocidad, acabará desintegrándose en el espacio? El caso de Lexi Thompson es, desde luego, explosivo: con sólo 16 años se ha convertido en la jugadora más joven en ganar un torneo del Circuito Femenino Estadounidense (LPGA Tour), rompiendo así el record que ostentaba, desde 1952, su compatriota Marlene Haggem. Claro que esta última consiguió su plusmarca, en el Sarasota Open, cuando era ya mayor de edad y tenía 18 años. En cuanto al jugador más joven en ganar un torneo del Circuito Americano,  el honor recae en Johnny McDermont, quien tenía 19 años cuando se impuso en el Open de Estados Unidos, allá por el lejano año de 1911.

Lexi (Alexis), nacida en Coral Springs, Florida, el 10 de febrero de 1995, hizo historia a mediados de septiembre en el Navistar LPGA Classic, donde, con 271 golpes, 17 bajo par, sacó nada menos que cinco impactos de ventaja a la segunda clasificada, quien quedó impresionada por la pegada de su rival.

El salto a la fama de esta fotogénica chica rubia de imponente porte con sus 182 centímetros de verticalidad, viene, a pesar de su juventud, de cuatro años atrás. Cuando tenía sólo 12 años, su nombre inundó los titulares de prensa al clasificarse para jugar el US Open de 2007. Otra niña prodigio, Michelle Wie, se clasificó para su primer torneo del LPGA Tour también con 12 años, pero la hawaiana no ganó su primer torneo hasta cumplir los 20.

En su primera incursión en el Grand Slam, Thompson firmó 76 y 82 golpes y no pasó el corte, pero su fama empezaba a ser ya planetaria, al haberse convertido en la jugadora más joven en haberse clasificado para disputar el US Open (el anterior record lo ostentaba desde 2001, también con 12 años pero algo mayor, la norteamericana Morgan Pressel).

También en 2007, Thompson ganó el Aldila Junior Classic, torneo de la American Junior Golf Association, convirtiéndose en la segunda jugadora más joven en ganar un torneo de ese circuito. Y también se impuso en el Junior PGA Championship, y esta vez sí fue la más joven en hacerlo.

En 2008 disputó también el US Open, donde cayó de nuevo en el corte. Ese mismo año logró la que sería su única victoria en el el USGA Tour, el US Girls Junior Amateur. Era la segunda ganadora más joven en anotarse ese título, record que recae en Aree Song.

En 2009, con 14 años, consiguió por fin terminar el US Open, y además con un buen resultado, que le valió la 34ª plaza. Esa misma temporada jugó otro torneo del PGA Tour, el Kraft Nabisco Championship, donde acabó 21ª.

 

Profesional con 15 años

Con sólo 15 años dio el salto al profesionalismo y le dejaron disputar siete torneos del Circuito Americano, en dos de los cuales no pasó el corte. Su mejor resultado lo protagonizó en el Evian Masters, donde obtuvo la segunda plaza y un cheque de 242.000 dólares. Era su tercer torneo como profesional.

Su victoria en el Navistar LPGA Classic, en Prattville, Alabama, era una espina que tenía clavada desde hace dos años, cuando compartió liderato en ese mismo torneo durante las dos primeras jornadas. También pudo haber dado la gran campanada la pasada primavera, cuando llegó a la última ronda del Avnet LPGA Classic al frente de la clasificación, aunque al final acabó decimonovena.

El sueño se hizo finalmente realidad  en el Robert Trent Jones Golf Trail Senator Course de Capitol Hill. Su padre, quien había sido su caddie hasta que Lexi se hizo profesional el año pasado, no pudo contener las lágrimas ante tamaña emoción.

La jovencísima campeona aceptó el cheque de 195.000 dólares (de los cuales donó 20.000 a la organización benéfica oficial del torneo, para heridos de guerra) con una risa nerviosa acompañada de un gesto típico de adolescente: encogerse de hombros. “¡Esto es tan embarazoso!”, se disculpó. No le importó reconocer que había llorado cuando cayó en la cuenta de que el título era suyo. “Triunfar con mi padre junto a mí fue la mejor experiencia”, dijo.

Y es que el golf y la familia han estado indisolublemente unidos en la figura de Alexis Thompson, que empezó a practicar este deporte, de la mano de su padre, cuando tenía apenas 5 añitos. Uno de sus hermanos fue un golfista junior de éxito, y otro, Nicholas, de 28 años, es miembro del PGA Tour y ganó en el Nationwide Tour. El pasado año, antes de que Lexi se convirtiera en profesional, Nicholas aseguró que su hermana “haría maravillas” en el Circuito. Clarividente.

 

Polémica en el Tour

Su victoria en el LPGA Tour ha traído de nuevo a colación la polémica de si es apropiado que una deportista tan joven pueda ser miembro de pleno derecho del Circuito Americano Femenino. Al ser menor de edad, Lexi no podía ingresar automáticamente en el LPGA Tour, una de las recompensas que conlleva la victoria en un torneo. Thompson se veía obligada a pedir una excepción, dado que uno de los requisitos para participar en el LPGA Tour es ser mayor de 18 años. Todo estaba en manos del máximo mandatario del LPGA Tour, el comisionado Michael Whan.

A finales del año pasado, Thompson solicitó al LPGA Tour más oportunidades de disputar torneos. Aunque, la petición fue denegada, el Tour acordó no exigirle la edad mínima de 18 años para que pudiera acceder a la Escuela de Clasificación 2011 que da acceso al Circuito Americano 2012.

Así las cosas, Lexi pasó –con éxito, por supuesto– la primera fase de la citada Escuela. Luego llegaría su sonado triunfo en Capitol Hill.

Como se esperaba desde que el agente de Lexi anunció que la chica se retiraba de la segunda fase de la Escuela de Clasificación, Whan fue benevolente y accedió a que la joven estrella sea miembro de pleno derecho del LPGA Tour en la temporada 2012.

“Lexi Thompson es un talento único que no ha dejado de crecer, desarrollarse y madurar, tanto dentro como fuera del campo, desde que se hizo profesional en 2010”, declaró Whan. “Su capacidad de encajar el éxito y las decepciones propias de este deporte dan fe del nivel de madurez que, según creo, le permitirán afrontar los rigores emocionales del golf profesional”, añadió el mandatario.

La suerte está echada para esta jovencísima estrella adolescente. Debido a su madurez sicológica y a su bien estructurada familia, parece poco probable que le ocurra lo que a su compatriota Beverly Klass en los años 60, una prodigiosa y precocísima golfista cuya infancia y juventud fueron destrozadas por un padre maltratador que no dudaba en propinarle palizas si no le satisfacían sus resultados.

 


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