Eduardo de la Riva se mantiene en lo más alto del Open de Andalucía Costa del Sol y sale hoy con un golpe de ventaja para rematar la gesta. Ayer firmó su tercera tarjeta bajo par con 68 golpes para -12, con los que vuelve a reivindicar un puesto de pleno derecho en el Circuito Europeo, algo que podría conseguir hoy con una victoria. La tarea se presume titánica. A un golpe tiene a Matteo Manassero y a Simon Khan y a dos, a Miguel Ángel Jiménez, David Lynn y Hennie Otto. Pero no son los únicos que optan a la victoria en Aloha Golf, un campo que continúa recibiendo elogios de los participantes. A un margen de tres y cuatro golpes hay hasta trece jugadores, entre ellos, el bilbaíno Borja Etchart, que ha entregado una fantástica tarjeta de seis bajo par y Pablo Larrazábal, los dos con -8 a cuatro golpes.

Eduardo de la Riva, barcelonés de 29 años, lleva el golf en la sangre. Hijo de dos excepcionales golfistas amateur, se hizo profesional a los 18 años, una decisión que, como él reconocía el año pasado, le pesó demasiado.

En 2010, cansado y frustrado por la falta de resultados, tomó la decisión de no ir a la Escuela e intentar recuperar la ilusión. Jugó pocos torneos pero el rendimiento fue muy diferente en 2011. Lideró la Orden de Mérito del Circuito Nacional y jugó un extraordinario Bankia Madrid Masters en el mes de octubre, donde fue tercero. Pese a todo, no pudo jugar la Escuela porque las inscripciones son en verano fecha en la que él no se consideraba aún preparado.

Por primera vez en su carrera saldrá líder el domingo y su principal batalla la librará contra sí mismo. Mantener la calma y la regularidad que le han llevado al liderato del torneo será la clave para que el catalán culmine la hazaña. Si ganara mañana, conseguiría los derechos para jugar un año en el Circuito Europeo y un top ten le metería en la siguiente prueba que se jugará en Marruecos.



 


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