

El jugador norteamericano hijo del mítico Jay Haas tuvo que lidiar contra su compatriota Hunter Mahan, con el que disputó un desempate tras acabar ambos igualados a 272 golpes tras dos tarjetas de 68 (-2) y 71 (+1), respectivamente, aunque lo podía haber evitado si no hubiera cometido dos ‘bogeys’ en los hoyos 16 y 18.
Además, el ganador tuvo problemas en el segundo hoyo de desempate, cuando envió la bola al agua, pero supo sacarla magistralmente para salvar el par, mientras que Mahan no acertaba a sumar el birdie vencedor.
En el tercero, Haas salvó el par, pero no así su compatriota, que se marchó al bunker para perder sus opciones en el torneo y para hacerse con el suculento premio monentario que da la competición, un bonus de más de siete millones de euros. Para el vencedor fue su tercer título en el Circuito Estadounidense.
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