
¿Qué tienen en común Jack Nicklaus, Gary Player, Seve Ballesteros, Dave Thomas, Peter Alliss, José María Olazábal, Manuel Piñero o José Maria Cañizares? Muy fácil: todos estos ‘enormes’ jugadores han diseñado campos de golf en Andalucía.
En esta soleada tierra del sur de España algunos de los más grandes diseñadores que no han sido golfistas profesionales famosos también han dejado y siguen dejando su imborrable y notabilísima impronta. Robert Trent Jones (500 campos en 36 países), Cabell B. Robinson, Kyle Phillips, Perry Dye, Javier Arana, Pepe Gancedo (estos dos últimos grandes campeones internacionales en el ámbito amateur) y un largo etcétera firman alguno de los casi 120 campos de golf que hay en Andalucía.

Si hay un jugador carismático en la historia del golf moderno, alguien que pueda ser considerado sin discusión como el más grande, ése es sin duda Nicklaus. El Oso Dorado ha protagonizado una de las más fantásticas carreras deportivas de todos los tiempos. En su haber figuran 18 grandes y 70 victorias en el PGA Tour, el Circuito Norteamericano, donde mantuvo su indiscutible reinado durante muchos años en las décadas de los 60, 70 e incluso 80.
La carrera deportiva de Nicklaus, que lo ha sido todo en el mundo del golf, no tiene parangón. Empezó a jugar al golf cuando era niño y ganó su primer gran torneo, el Open de Ohio, cuando tenía sólo 16 años. Su siguiente gran triunfo fue el Campeonato Amateur de Estados Unidos, en 1959. Dos años más tarde revalidó este título y se impuso en el campeonato de la National Collegiate Athletic Association (NCAA).
Desde 1959 hasta 1961, año en que ingresó en el circuito profesional de su país, ganó todos los torneos en los que participó excepto uno.
En 1962, Nicklaus se adjudicó el Open de Estados Unidos tras derrotar a su compatriota Arnold Palmer, otra leyenda de este deporte. A lo largo de su dilatada y exitosa trayectoria profesional consiguió un increíble palmarés, que incluye seis ediciones del Masters (1963, 1965, 1966, 1972, 1975 y 1986), cinco de US PGA (1963, 1971, 1973, 1975, 1980), cuatro del Open de Estados Unidos (1962, 1967, 1972, 1980), tres del Open Británico (1966, 1970, 1978) y una del Campeonato del Mundo Match Play (1970). Fue nombrado mejor jugador de PGA Tour en cinco ocasiones (1967, 1972, 1973, 1975, 1976) y le fue concedido el premio como mejor jugador de golf del siglo XX en 1988.
El Oso Dorado, que en enero cumplió 73 años, ingresó en el Circuito Sénior Norteamericano en 1990 y, en esta categoría, ganó dos Open de Estados Unidos (1991 y 1993) y dos PGA (1991 y 1996).
También es uno de los diseñadores de campos más prestigiosos del mundo a través de su compañía Golden Bear International. Recibió el premio como Diseñador del Año de Campos de Golf en 1993. Nicklaus ha diseñado casi 300 campos de golf, repartidos por una treintena de países.

Sus nueve triunfos en los grandes suponen la tercera mejor marca de la historia del Grand Slam. El Caballero Negro fue el único jugador en ganar el Open Británico en tres décadas diferentes durante el siglo XX. La colección de victorias de Player, que tiene ahora 77 años, fue extraordinaria, ya que cosechó 163 de carácter internacional., de los cuales 24 tuvieron como escenario el Circuito Norteamericano. Player ganó al menos un torneo por temporada nada menos que durante 27 años seguidos. Ya en su madurez, a partir de los 50 años, se enroló en el Circuito Senior de Estados Unidos., donde se impuso en un total de 19 torneos.
Entre las frases más famosas que se le atribuyen destacan dos: la ya citada “Cuanto más practicas, más suerte tienes” y “He estudiado el golf duarante casi 50 años y sé un montón de nada”.

Seve marcó toda una época y elevó al estrellato al golf europeo –y no digamos el español– gracias a su espectacular juego, que se traducía en golpes increíbles y en resultados extraordinarios. A los 54 años y tras una tenaz lucha contra el cáncer, Seve ‘colgaba los palos’ definitivamente, pero su estela, su carisma, perdurará durante mucho tiempo en el golf internacional. En una treintena de años, entre 1976 y 1995, cosechó en los cinco continentes 87 triunfos, cincuenta de ellos en el Circuito Europeo, y ganó cinco veces en el Grand Slam (Open Británico de 1979, 1984 y 1988 y Masters de 1980 y 1983). El golfista cántabro fue un ídolo en todo el mundo gracias a la espectacularidad de su juego y a su gran creatividad para salir de situaciones comprometidas con los golpes más imaginativos.

En esa misma zona del Campo de Gibraltar diseñó otros dos campos: el primer campo de San Roque Club, el Old Course (1991), y el segundo de Alcaidesa, denominado Heathland (2007).
En 1999 se estrenaba otra de sus obras, el Marbella Club Golf Resort (1999), ubicado en el municipio de Benahavís y englobado en el grupo empresarial propietario de los renombrados hoteles Marbella Club y Puente Romano.
Thomas, nacido en la localidad inglesa de Newcastle upon Tyne hace 68 años, se convirtió en uno de los más famosos golfistas británicos de las décadas de los 50 y 60, cuando ganó una docena de torneos en Europa y terminó dos veces segundo en el Open Británico (en 1958 perdió el playoff frente al australiano Peter Thomson y en 1966 le adelantó en el podio Jack Nicklaus). Thomas formó parte del equipo europeo de Ryder Cup en las ediciones de 1959, 1963, 1965 y 1967.

El jugador de Fuenterrabía, de 47 años, es, tras Seve, el más internacional de nuestros golfistas. En su palmarés profesional se incluyen dos «chaquetas verdes» al vencer en el Masters de Augusta en las ediciones de 1994 y 1999, además de haber participado en siete ocasiones en la Ryder Cup, ganando cuatro de ellas con el combinado europeo en las ediciones de 1987, 1989, 1997 y 2006, formando junto a Ballesteros, la pareja de Ryder más exitosa de la historia de este torneo. Su último gran éxito lo protagonizó el año pasado precisamente en este torneo bienal, pero esta vez en calidad no de jugador sino de capitán del equipo europeo que obtuvo el triunfo frente a Estados Unidos tras una remontada histórica, victoria que el golfista dedicó a Seve.
Por los méritos contraidos en su palmarés y el respeto ganado entre sus compañeros de profesión, el goflista guipuzcoano es miembro del World Golf Hall of Fame desde 2009.

Alliss, de 82 años, es conocido a nivel mundial por el apodo de ‘La voz del golf’ por su fama como comentarista de torneos de este deporte. Alliss, que nació en Berlín, donde su padre, inglés, trabajaba como profesional de club de golf, fue uno de los grandes jugadores europeos en las décadas de los 50 y 60. Ganó 21 torneos y, aunque no logró adjudicarse ningún Grande, quedó cinco veces entre los diez primeros en el Open Británico. Disputó ocho ediciones de la Ryder Cup y a los 38 años dejó de dedicarse a la competición a tiempo completo. En 1961, con ocasión del Open Británico, se pudo por primera vez ante las cámaras, de la BBC, como comentarista de golf. En su faceta de diseñador ha estampado su firma en 75 campos de golf.

Como la mayoría de los grandes golfistas profesionales españoles que saltaron a la fama a partir de la década de los 70, Piñero trabajó de pequeño como caddie, una impagable escuela para aprender todos los trucos del juego.
Se hizo profesional en 1968 y comenzó a jugar a principios de los 70 en el Circuito Europeo, donde cosechó un total de nueve títulos, entre ellos el British PGA. Acabó cinco temporadas entre los diez primeros del orden del mérito, siendo su puesto más destacado el cuarto, que logró en 1976 y 1977.
El jugador extremeño, que cumplirá en septiembre 61 años, participó en dos Ryder Cup con el equipo europeo. En 1985 tomó parte activamente en la victoria europea de la Ryder Cup, 28 años después de la última, tras lograr cuatro de los cinco puntos que disputó, entre ellos 3 a 1 en individuales contra Larry Wadkins.
Piñero representó a España en los Campeonatos del Mundo en ocho ocasiones, ganando dos de ellas: en 1976, formando pareja con Seve, y en 1982, emparejado con Cañizares. En esta última edición se proclamó además campeón del mundo a título individual.
Como dato curioso, en 1977 estaba jugando en el campo de La Moraleja con Bing Crosby cuando el cantante y actor, de 73 años, falleció repentinamente por un infarto de miocardio.

Cañi, nacido en Madrid hace 66 años, fue caddie en el Fue caddie en el Real Club Puerta de Hierro de Madrid y se hizo profesional en 1967. Fue memorable su actuación en el Open de Suiza de 1978 donde hizo los primeros nueve hoyos de la tercera jornada en veintisiete, igualando el récord mundial vigente entonces. En su larga trayectoria profesional ha conseguido una docena de títulos, tanto individuales como en equipo. Ganó en dos ocasiones la Copa del Mundo, en 1982 con Manuel Piñero y en 1984 con Pepín Rivero. En esta última, también se proclamó campeón a título individual. Cañizares, cuyo hijo Alejandro ha seguido sus pasos en el Circuito Europeo, partició en los equipos europeos que ganaron la Ryder Cup en 1985 y 1989.
Deja una respuesta