

A pesar de sus dimensiones, esta casa se queda pequeña al compararla con la que el vigente campeón del Masters y el US Open compró recientemente al golfista Hunter Mahan por 7,1 millones de dólares.
A la casa que ahora vende no le falta ni piscina ni spa. Y a los buenos enólogos les encantará sin duda el armario para 288 botellas de vino que hay en la villa, donde también podrán disfrutar de un simulador de golf. Eso sí, el talento del mejor jugador del mundo no se hereda al comprar la vivienda.
Deja una respuesta