Santa María Golf & Country Club ha alargado su recorrido de 18 hoyos para convertirse en par 71 gracias a la transformación del hoyo 9, que ha pasado de ser un par 4 de 324 metros a un par 5 de 511. El nuevo trazado de este club marbellí se estrenará con la apertura del transformado hoyo 9 el próximo día 14 de junio.

Los tees de salida del 9 siguen siendo los mismos. El primer golpe deberá cruzar el lago y empezar a subir una ligera pendiente, ganando la suficiente distancia para estar en disposición de entrar en la nueva calle con el segundo golpe realizando un ligero dog-leg a la izquierda en su llegada a la segunda caída de bola, o hacerlo de un tercer golpe para los más conservadores, lo que necesita de un segundo golpe de aproximación y evitar los dos bunkers que protegen los laterales del nuevo hoyo.

El golpe de aproximación al green cuenta con una espaciosa caída de bola. El green, amplio, en ligera subida y con dos plataformas de pateo, está protegido por un bunker a la entrada en su lateral derecho. Este obstáculo de arena se intentará evitar con golpe a la plataforma de la izquierda del green o approach elevado sobre el bunker.

La del green es la zona más elevada del campo de golf. Este hoyo transcurre en ligera subida desde tee a un green muy bien protegido y de una gran belleza natural. Al ser amplio, permite muchas posturas de bandera, lo que potencia aún más las espectaculares características de este hoyo.

Esta ampliación del recorrido tendrá su continuidad con una nueva remodelación del trazado para alargarlo de nuevo y convertirlo en par 72 dentro de unos meses, previsiblemente para marzo de 2020.

Enclavado junto a un bello pinar y a un bosque de alcornoques en la zona de Elviria, el campo de Santa María Golf se estrenó en 1991, entonces con 9 hoyos diseñados por Antonio García Garrido. Los segundos 9, inaugurados en 1996, fueron diseñados por el equipo técnico del club.

Dirigido por Alfredo Ramiro, el campo ofrece a los jugadores un juego desafiante en un privilegiado entorno natural con vistas al mar y a montañas cubiertas por encinas. Un arroyo y cuatro lagos aportan frescura y retos al recorrido, potenciando además su belleza.

Destaca por otra parte el edificio de la Casa Club, un impresionante cortijo español de dos plantas del siglo XIX rodeado por extensos jardines.


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