

Su hoyo en uno de 10.000 dólares lo hizo jugando con su cuñado en una ronda bajo formato scramble en la que se habían anotado dos eagles en los primeros nueve hoyos. El ace de Petrocelli tuvo como escenario un par 3 de 166 yardas en el que uso un hierro 5 de Ping y una bola Titleist Pro V. La bola botó y rodó directamente hasta el agujero. “Es una locura, es mi cuarto hoyo en uno, y los dos últimos han tenido premio”, dijo el afortunado golfista. “Soy bueno en la llegada a green”, apostilló.
Este último hoyo en uno es el único que Petrozelli vio claramente cómo entraba. “Fue increíble”, describió.
En el torneo había además otro premio, un coche, un Honda, para quien consiguiera hoyo en uno en otro par 3. “Metí la bola en green y casi me asusté por si llegaba a entrar”, dijo.
La suerte de Petrozelli no se limita al golf: hace unos años ganó 10.000 dólares en una lotería.
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